miércoles, 17 de agosto de 2016

Sin cera...

Originalmente, cera fue un término propio de la apicultura... Hay distintas versiones, pero entre todas esta parece ser que es la evolución etimológica de dicha palabra
Sincero
Proveniente del latín sincerus, un vocablo propio de la apicultura en su origen, formado a partir de sine cera ‘sin cera’, ‘que no contiene cera’ para referirse a la miel pura, sin mezcla y sin falsificación. Más tarde, se aplicó a otras sustancias por analogía y, finalmente, en sentido figurado, a diversas situaciones en las que cabía la idea de “sin mezcla”.
Tito Livio describió en cierta ocasión un combate en el que solo participaban jinetes como sincerum equaestre praelium (combate solo de jinetes). Por último, se aplicó a la idea moral de decir la verdad.