jueves, 10 de octubre de 2013

Me gusta que me maltraten...

POR JAVIER GALLEGO  |  9 OCTUBRE, 2013
Me gusta que me maltraten. Me gusta que me mientan. Me gusta que me estafen. Me gusta que me roben. Me gusta que me traicionen. Me gusta que se rían de mí. Y me gusta que pasen por encima de mí. Yo he nacido para sufrir.
No me importa que me hagan daño así que mucho menos me importa que hagan daño a mis conciudadanos. No me importa que nos entreguen a los bancos como pago del rescate, que nos suban los impuestos, que ahoguen la cultura de este país o que me privaticen los servicios públicos. O me parece bien o me gusta tener un dueño que piense por mí. Así no tengo que pensar en la gente a la que echan de sus casas ni en los parados a los que les han bajado la paga ni en que me han bajado la pensión y la indemnización. Las cosas son así. Yo quiero que las cosas sean así. Y hago todo lo que puedo para que las cosas sigan siendo así.
A mí no me importa que los pensionistas no lleguen a fin de mes, que echen a médicos y profesores, que a los funcionarios les congelen el sueldo ni que haya 6 millones de parados, casi 3 millones de jóvenes desempleados y más de un 20% de pobres por ahí. No sufro cuando veo que la gente busca comida en la basura ni cuando los niños no tienen para comer ni cuando les quitan las ayudas a los discapacitados, les hacen pagar medicamentos a los enfermos o echan a los inmigrantes de la Sanidad. No se puede ayudar a todo el mundo. Yo solo me ayudo a mí mismo y no me va nada mal. Yo solo ayudo a los míos porque espero que los míos me lo recompensarán.
Por eso no me importa que me roben si son los míos los que roban porque quizá algún día me dejarán participar. No me importa que los míos sean corruptos ni que se financien ilegalmente ni que tiren mi dinero ni que se lleven el dinero público ni que se lo den a los bancos que me han hundido ni que destruyan mi región o mi ciudad. No sufro cuando roban el dinero de los parados ni cuando cobran sueldazos y colocan a los suyos de asesores y lacayos porque espero que a mí también me den un pedazo. Soy de los que acalla su conciencia pensando que todos roban. Soy de los que se tranquiliza pensando que los demás roban más. Soy de los que piensa que los míos son mejores o, en todo caso, son los menos malos. Me conviene pensar así. A mí con los míos, me va fenomenal.
Así que les perdono cuando incumplen todas sus promesas o se pasan por el forro su programa electoral porque tampoco quiero que me hagan cumplir a mí como ciudadano ni quiero asumir mi responsabilidad. Es más cómodo votarles hagan lo que hagan, es más cómodo pensar que no puedo hacer nada por evitar sus atropellos, que no soy responsable y que la democracia solo consiste en votar y aguantar. Yo lo aguanto todo. He nacido para aguantar y aguantarme.  Me gusta decir que defiendo valores como la honradez, la honestidad y la sinceridad pero a la hora de la verdad prefiero mirar para otro lado porque no hay ciego más feliz que el que no quiere mirar. Yo he nacido para sufrir pero no para castigarme. Que me castiguen otros pero yo jamás les castigaré. Por mucho mal que nos hagan. Yo he nacido para soportar lo insoportable.
No he nacido para enfrentarme. No he nacido para protestar. No he nacido para defenderme. No he nacido para defender mis derechos y mucho menos para defender a otros cuando se los arrebatan. He nacido para callar y acatar. He nacido para obedecer y claudicar. He nacido para agacharme y meter la cabeza en el hoyo. No quiero ver, no quiero dudar y si me pones en duda, te llamaré demagogo, antisistema o radical. Yo no soy un radical, yo soy parte del sistema, yo hago que el sistema no deje de girar. No me planto. No me enfrento ni a mí mismo, cómo voy a enfrentarme a lo demás. Yo no ofrezco resistencia al abuso ni desafío a la autoridad cuando es autoritaria. Yo no quiero disentir ni discutir. Prefiero consentir y asentir. Prefiero bajar la cabeza para decir que sí, que puedes darme con el látigo.
Yo soy así. Soy masoquista. Soy bipartidista. Soy del 34% que aún dice que va a votar al PP y del 29% que aún quiere votar al PSOE, según una encuesta de El País. Soy el 63% que perdona lo de Bárcenas o lo de los Eres, que no le importa la Gürtel ni el despilfarro, soy de los que prefiere olvidar que Zapatero y Rubalcaba pactaron con el PP para reformar la Constitución a petición de los mercados, de los que acepta que Rajoy nos haya vendido, mentido y apuñalado, de los que perdona que Zapatero y Rajoy nos hayan entregado a los bancos, de los acepta con resignación los recortes en pensiones, educación, sanidad, desempleo de unos y de otros, de los que asumen como una fatalidad las tres décadas de corrupción, privilegios, delitos y engaños de PSOE y PP, de los que seguirán votando a dos partidos que han comerciado con este sistema durante 30 años, lo han arrastrado por el fango y han dejado un cadáver de país y democracia a sus pies.
Pero no me quejaré ni me enfrentaré. Estoy dispuesto a sufrir por ellos porque ellos son los míos. Yo he nacido para servirles. He nacido para sufrir.