viernes, 20 de septiembre de 2013

Impunidad...!!! Muy bueno lo recomiendo, como siempre...!!!


Impunidad
POR JAVIER GALLEGO  |  20 SEPTIEMBRE, 2013
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La impunidad es el origen de la irresponsabilidad y los abusos de la casta política que nos desgobierna. Son impunes. Los dirigentes de este país se saben intocables y por eso hacen lo que hacen. La impunidad les hace inmunes a la crítica y a la opinión pública. Por eso los responsables son irresponsables. Por eso mienten, engañan y maltratan porque saben que no les traerá consecuencias. Por eso tenemos la sensación de que se ríen de nosotros. Y es cierto: se ríen de nosotros. Nosotros y la justicia de este país dejamos que así sea.
Esta semana, Rajoy ha respondido en el Congreso que sus mentiras en sede parlamentaria no son motivo de dimisión. Y se ha quedado tan ancho como esa tele de plasma tras la que se esconde. No es de extrañar. También llegó a la presidencia mintiendo a todos los españoles con unas promesas y un programa político que ha incumplido sistemáticamente. Un gobierno que se levanta sobre un muro de mentiras, se parapeta tras ellas.
También esta semana ha mentido: el Partido Popular ha recortado las pensiones en 33.000 millones en los próximos 9 años y ha dejado a casi 600.000 niños sin ayudas a los libros y para material escolar este año, aunque Rajoy dijo en el pasado que jamás recortaría en educación, sanidad y pensiones porque él nunca atacaría a los más indefensos del sistema. Todo lo que dijo Rajoy en el pasado se lo ha pasado por el forro. No lo olvidemos. No dejemos que se olvide porque uno de los antídotos contra la impunidad es la memoria. Si recordamos que nos mintieron antes, podemos evitar que nos vuelvan a engañar.
Si no lo evitas, tuya es la responsabilidad. Si te mienten una vez es culpa del mentiroso pero la segunda vez que te engañan, la culpa es tuya. Y como sociedad no podemos negar que somos responsables de dejar que estos irresponsables políticos no se responsabilicen de sus palabras. No hemos hecho lo suficiente como colectivo. No se lo hemos hecho pagar en las urnas ni en las calles. No querer saber nos hace cómplices del delito. Y víctimas al mismo tiempo: ellos saben que no les cobraremos sus abusos y por eso somos nosotros los que cobramos.
Tampoco hace suficiente la Justicia de este país, el otro antídoto contra la impunidad. Es tan lenta que los delitos caen en el olvido: prescriben. Tiene las manos tan atadas por el poder que apenas  puede descargar su espada sobre él. Poca memoria y poca justicia hay en este país en el que ni siquiera se han podido juzgar los crímenes del pasado y por eso se siguen cometiendo atropellos en el presente.
Ha tenido que venir Argentina a juzgar los crímenes de Franco que a Garzón no le dejaron investigar aquí. Esta semana las víctimas han encontrado por primera consuelo al olvido al que este país les empujó: una jueza argentina ha dictado orden de detención y extradición de cuatro torturadores franquistas que siguen sueltos. Ya era hora. Mientras no ajustemos cuentas con el pasado, no podremos ser justos en el presente.
Juzgar las torturas del franquismo no es abrir viejas heridas, es curarlas. Y un país no puede permitirse tener a torturadores campando libremente a sus anchas por las mismas calles por las que caminan las víctimas. Un país sin justicia es un país que abandona a los más indefensos. Un país sin memoria es como esos pobres ancianos seniles que no saben ni quiénes son. Contra la impunidad: memoria y justicia.