viernes, 8 de marzo de 2013

Todos a la cárcel...



Todos a la cárcel...
La corrupción es ya la segunda preocupación de los españoles después del omnipresente paro y los periodistas somos la segunda profesión peor valorada, según el último Barómetro del CIS. Los jueces son la primera. A los políticos creo que ya ni se les considera una ocupación sino una preocupación. Es para preocuparse.
Es muy preocupante que un país enfrentado a una casta política putrefacta, desconfíe precisamente de los dos mecanismos de control del poder de los que dispone: la Justicia y la información. Algo estamos haciendo muy mal los periodistas y los jueces como colectivo. Hay colaboracionistas en nuestras filas. Y en algunos casos, tan culpables como los políticos corruptos y como la banca que aprieta el gatillo de la economía sobre la sien del ciudadano. Deben de ser muy numerosos y estridentes para que la población nos vea a todos, jueces y plumillas, como enemigos en lugar de como neutrales defensores de la verdad.
Necesitamos, más que nunca, devolver el periodismo al ciudadano. Tomemos ejemplo de los ciudadanos que nos están devolviendo el periodismo. Como Cafè Amb Llet. Dos periodistas independientes, sin grandes medios que les amparen, han conseguido destapar una presunta y gigantesca trama corrupta de Convergencia i Uniò en la Sanidad catalana. Muchos de los presuntos implicados han sido imputados. Solo uno de los nombres que aparece en el vídeo, el asesor del presidente Mas, Josep María Via, se ha querellado contra ellos por intromisión en su honor aunque a él no se le acusa de una infracción concreta.
La jueza ha fallado a su favor y ha condenado a la revista a retirar el vídeo y a una multa de 10.000 euros. Mucho para tan pequeño medio gratuito. Más que un fallo parece un error. Pues no os lo perdáis: la jueza ha sido posteriormente condecorada con la Medalla de Honor por el presidente Mas. Los favores se premian. El silencio mayoritario de los grandes medios, y en especial los catalanes, en torno a la revista, también parece un favor que nos hace un flaco favor a los periodistas. Menos mal que los ciudadanos también premian el buen periodismo. Centenares de personas han donado a la revista el dinero suficiente para su defensa y han difundido el vídeo censurado.
También hay jueces que salen en defensa de la Justicia y los ciudadanos. Lo han hecho algunos con los desahucios. Y ayer lo hizo el juez de otro de los grandes escándalos de corrupción catalana, el caso Pallerols. Ha decretado prisión para tres de los condenados de Convergencia Democrática. En una sentencia que habría que enmarcar y colgar del Museo del Prado, el juez afirma que la pena de cárcel debe prevenir conductas similares de quienes ejercen la función pública y más que nunca en un momento en el que “desgraciadamente los casos de corrupción política no son pocos”.
No estamos solos. La resistencia, no puedo llamarla de otra forma, también se mueve. Con periodistas y con jueces como estos es posible que algún día nos encontremos con el café con leche, el cafè amb llet, la noticia de que los han metido a todos en la cárcel.
Archivado en: Carne Cruda 2.0