lunes, 24 de enero de 2011

Tabaco? primer capitulo...



Con la nueva ley anti-tabaco este gobierno despliega toda la hipocresía institucional con superministerios: Sanidad y Hacienda. Con el primero defiende a capa y espada la salud de los ciudadanos de este pseudo país llamado España y con el segundo no para de subir los impuesto que recaen sobre el tabaco a fin de ingresar lo máximo posible por donde sea. Leire Pajín combate y Elena Salgado recauda, como diría mi abuela "dos patas para un banco".

Apoyo el impedir que los fumadores fuercen a los no fumadores,  que son amplia mayoría, a compartir con ellos los efectos muy nocivos del tabaco y sus correspondientes humos indeseados. Entiendo que los derechos de los fumadores pasivos deben ser preservados por encima de cualquier otra consideración. Nadie puede envenenar a sus vecinos ocasionales por capricho, vicio, enfermedad u ocio. Dicho lo cual, me ratifico por muchos motivos y el que quiera que me los pida porque estoy seguro que en esta primera parte me dejaré muchos en el teclado.

Hasta aquí creo que estamos de acuerdo. El planteamiento resulta inobjetable en tal grado que más pronto que tarde las protestas, desplantes, insumisiones, dificultades e incidentes que se están viniendo estos días deberían desaparecer.

Hay una presión social tan intensa y generalizada en contra del fumeteo en lugares públicos que pronto los fumadores nos le quedara otra que acatar la ley.

Dentro de unos años la gente, preveo, se extrañara de que se pudiera fumar como se fuma hoy en todos los sitios y la ministra de Sanidad podrá no tener que recordar lamentablemente el llamamiento a la delación. (Al cual yo propondría para otros menesteres más sangrantes si cabe, los cuales ampliare a su debido tiempo).

Cada caso tiene los suyo, no lo voy a negar, no me parece bien llegar a los extremos en ningún caso y menos de esta forma. No entiendo que se haga una ley en varias partes, primero instando a los hosteleros ha invertir en sala para fumadores gastándose una pasta y después decirles que esa inversión no les servirá para nada.

Cada uno ya es mayorcito para saber lo que le interesa. Fumar o no fumar. Por ejemplo en la celebración de una boda o un bautizo deberían ser un problema entre los anfitriones de la celebraciones y sus correspondientes invitados exclusivamente. La pregunta que yo hago y ya que en este país el ocio y la hostelería son un motor muy potente... ¿Por qué no autorizan bares y restaurantes de fumadores en los que adultos responsables de sus vidas las acorten haciendo uso de su libertad?...

Ya sé que de lo que se trata a estas alturas del viaje es de proteger a los empleados de la hostelería, pero nadie se le obliga a trabajar en un establecimiento en el que se fuma. Sería, discriminación para quienes en este país en concreto necesitan un empleo, no acepten inhalar el humo de la clientela; la misma discriminación que cometen las tiendas de moda que rechazan a las dependientas gordas o feas, o las de otras muchas empresas de todos los sectores que jamás darán un puto trabajo a nadie que pase de los cincuenta años  y así podría seguir lamentablemente indefinidamente poniendo ejemplos. (¿Que coño hacen los putos sindicatos?).

Por cierto yo no fumo...!

Saludos a tod@s,

Max