miércoles, 29 de diciembre de 2010

Respuesta al artículo de Alejandro Sanz en El País 28/12/2010

Esta Carta de respuesta merece ser leída...!


Alejandro, yo no te conozco personalmente. Como no me gusta tu música, nunca me he descargado una canción tuya, ni legal, ni alegalmente, sin embargo esos políticos que tanto te repugnan, me han obligado a pagarte a lo largo de estos años, más que una de tus fans quinceañeras, a través del canon digital de mis cacharros informáticos y del 30% de cada CD que he quemado. Pues bien, no contento con esto, tengo que encontrarme contigo en un artículo de El País donde me llamas, entre otras lindezas, “talibán”, “proxeneta”, “pirata”, “fascista” y ladrón, por el simple hecho de que he ejercido mi libertad de expresión dentro de una campaña emails a nuestros partidos políticos, que es parte de la normalidad democrática en el país en el que tú vives, pero no en el reino cocotero de Hispanistán y me pregunto ¿Por qué tengo que aguantarle a este tipo semejante pandemonio de insultos, falacias, mentiras, manipulaciones, y lugares comunes, aliñados con la misma chabacanería y la misma hipocresía del pendenciero de paso de cebra y de los políticos, a los que él critica?
¿Hipócrita? ¿Qué por qué eres un hipócrita? Todo tu artículo destila un cinismo posiblemente digerible por los estómagos de tus fans, pero no hecho para el del “talibán” medio de Internet. ¿Pero como eres tan sinvergüenza como para presentarte como un “trabajador de la industria musical”? ¿Insinúas que eres tan descamisado como el técnico de sonido o a la inmigrante que limpia los váteres de la multinacional discográfica de la que si no eres socio, poco te debe faltar? Porque cuando oigo la palabra “trabajador de la industria X”, me viene a la cabeza alguien que se come entre 8 y 10 horas de curro diarias por un sueldo que no le llega a fin de mes. Cuando te han preguntado a lo largo de tu vida “¿A qué te dedicas?” ¿Cuantas veces has contestado “Soy trabajador de la industria musical”. Puestos a usar terminología socio-laboral, yo te veo más como “empresaurio del negocio musical”, o sea, explotador del “trabajador de la industria musical”. Y tienes la cara dura de salir a hablar de los puestos de trabajo de los demás. Pero si a ti, todo lo que no sea la cuenta de resultados de Alejandro Sanz S.A., te importa una mierda. Si te importaran nuestros puestos de trabajo, estarías pagando tus impuestos en Hispanistán y no en Miami (donde casualmente te salen más baratos).
También eres un irresponsable indecente cuando usas alegremente términos como “talibán” para agredir a los que discrepan de tus posiciones. Demuestra que a Alejandro Sanz, el sufrimientos de la población (y especialmente de las mujeres) de uno de los países más pobres del mundo bajo un régimen atrasado y sanguinario, le parece comparable a una miserable disputa económica sobre los metros de eslora de un yate, siempre que dicho yate sea el de Alejandro Sanz ¡Tiparraco execrable!
Me llamas “dictador” y “fascista” porque he expresado con un email mi opinión a nuestros representantes políticos. Pero ¿A qué colegio te mandaron de pequeño? ¿O eres cretino congénito? Hasta los seres más básicos saben que el fascista no necesita mandar emails de protesta para lograr sus objetivos, pues habla mafiosamente con el presidente de turno para que le saque leyes que conserven sus prebendas por la fuerza y que a los dictadores no hay cosa que más les joda que el control judicial independiente sobre las acciones de sus gobiernos (vamos vuestra Ley Sinde). Vamos, que si aquí hay algún adlater de algún dictador fascista, ese no soy yo. Debe ser entonces Alejandro Sanz.
También llamas “proxeneta” en una analogía de una catadura moral similar a la del “talibán”. Si quien se baja tu música gratis fuese por ello tu “proxeneta”, entonces tú deberías ser “su puta” (siguiendo con tu ocurrente juego de palabras “su fusa”). Sin embargo esas personas no te obligan a vender tu música, ni luego te piden una parte de tus beneficios para lucrarse ¿es que también quieres equipararte a una “mujer sexualmente explotada”? Si continuas con esta escalada de cinismo, acabarás hablándonos en nombre de los inmigrantes o de los niños hambrientos del mundo.
Aquí nadie te roba tus canciones hombre, que mientes como una fusa (puta y corta). El que se intercambien tus canciones te hace publicidad gratis. No te deja a ti sin tu canción y sin la posibilidad de que se la vendas a una adolescente (seguramente privada de su criterio musical por la revolución hormonal), sino que te ayuda a que otros las escuchen y eventualmente vayan a tus conciertos. Vamos que te hace un favor, pero como eres un ávido insaciable, con eso no te basta. Además quieres que te pague una parte, para el o ella importante, de sus mil euros mensuales, de modo que tú puedas cambiarlos a dólares que paguen tus caros vicios miameros.
Porque te gusta gritar con mayúsculas ¡¡¡DERECHOS!!! ¿Tu derecho a yate? ¿Los derechos de los cuatro privilegiados a los que representa la SGAE? En Hispanistán hay derechos conculcados mucho más básicos que los tuyos como por ejemplo el derecho a una vivienda digna y el dercho a un trabajo digno, explicitados en la Constitución y que nunca se han cumplido ni se van a cumplir ¿Y quieres poner de tu parte a alguien con dos dedos de frente, a base de pedir justicia? Anda y que te den, basura.
Siento tener que pararme en cada frase de tu remedo de libelo, pero es que pone los pelos de punta ver a alguien que casi no sabe ni hablar, ondear el estandarte de la cultura en plan salvapatrias, tomándonos de paso a los que lo leemos por gilipollas. Antes de permitirte ofrecer consejos hipócritas sobre cualquier aspecto del futuro de Hispanistán, quédate en aquí a pagar impuestos, porque en el siglo XXI, lo que no sea patriotismo fiscal, es patrioterísmo de falsete. Además, oírte hablar en nombre de la cultura es como oír hablar al de la oficina de prensa de Macdonalds en nombre de la gastronomía. La Cultura, como El Arte, mata a sus hijos de hambre, porque está hecha además de talento y de trabajo, de coherencia sin concesiones y no de trapicheos políticos y comerciales. En lo sucesivo confórmate con hablar en nombre “del mundo de las canciones comerciales”, que ahí cabe de todo y no nos castigues con la próxima sarta de memeces que se te ocurra.
Por cierto y por último: Al presidente de la Asociación de Internautas lo eligen los socios de la Asociación de Internautas ¿Eres socio de la Asociación de Internautas? ¿Sabes en qué consiste una Asociación? ¿Quien está detrás de la publicación de la carta de un cretino con ínfulas en un periódico de tirada nacional? ¿Sabes que tener el ordenador más caro del mercado no te convierte en internauta? Tú no eres un internauta, eres una enorme fusa.

Señores cada día que pasa esta persona me cae peor,  artículos como el publicado por el periódico de El País me confirmar que estoy en lo cierto y que mis percepciones son más que acertadas con respecto a este sr. que por lo visto canta  y no solo en los escenarios...!

Max saludos...!