martes, 28 de diciembre de 2010

Feliz Navidad...! como mínimo...! de Máximo...!


Por grandes que sea el cansancio y el aburrimiento con que algunos encaran estas fiestas navideñas, tanto si vienen precedidas por inevitables comidas y cenas de empresa con gente que no quieres, ni te apetece, como las que vendrán cargadas de infumables repartos de familiares, impuestos, por la obligación de reunirse aún cuando se decidió separarse por la salud de ciertas personas; aún por difusas que vayan quedando la raíces religiosas y la moral de unos ritos sociales cada vez mas están alejados de inspiración y más aún por escandaloso que resulte el despilfarro a que dan lugar unas celebraciones imbuidas de una fiebre consumista, donde se gasta lo que no se tiene y se compran lo que  no se necesita y potenciado el  por el lema de “Consume para ser feliz” donde es fácil caer bajo este influjo llamado “espíritu de la navidad”, sea lo que sea este concepto o fuese…!.
Así que como el día de nochebuena, donde al rey le llena de orgullo y satisfacción y los copiosos actos sociales voluntarios o forzados se siguen uno tras otro, hay gente que recuerda la ausencia de los que se fueron y que todo es nada al lado de una silla vacía o de un hueco en el espacio. En un día como hoy o en estas fiestas, para estas personas,  no importa lo que se coma solo importa la presencia del ser querido que llena el silencio de las noches mas largas y ve como a este año le queda ya muy poco para acabar.

Y como ya he comentado con anterioridad en varias de mis entradas lo que diferencia a unos de otros es su actitud ante lo que es, y ante lo que no es, y punto. Sus reacciones, sus preguntas, sus respuestas, en definitiva sus estados de ánimo.
Y es en estas queridas fiestas,  casi todo se basa en la capacidad de valorar y poder ponerte en la piel del otro, de no hacer esto seguro que lo pasaras mal. Relativizar para intentar sumar y buscar un punto de encuentro entre personas que vuelan separadas y que debería ser la meta de cada uno de nosotros. Sonreír aunque cueste, a pesar de todo, y brindar de verdad; mirar de verdad,  con cojones,  y detener esa mirada en los ojos del otro con la transparencia y sinceridad que te proporciona el firme convencimiento que casi todos hacemos lo que podemos, lo cual muchas veces no es suficiente.
En estos días  será o deberían ser  especiales por muchos motivos, aunque la sombra de los rencores, compromisos y maletas pesadas como el hormigón se intente cerner sobre él.
Evitar cualquier detalle que cause un desastre que ni los descontroladores arreglarían no estando de huelga. Busquemos hacer todo lo que sea necesario para no sacar las garras afiladas (uñas) y sigamos intentando llevarnos bien con todo el mundo, aceptando a cada uno como es con sus virtudes y con sus limitaciones.

También espero y deseo que no se excedan,  en mis cortos compromisos navideños,  que no nos fustiguen aquellas personas que son importantes para nosotros y que no nos machaquen, en función de los derechos y poderes que adquieren sobre ti,  los más cercanos, los que más te conocen y tienen tanta información que pueden sacar demasiadas conclusiones.
Tengo una familia especial o cuando menos peculiar, no lo voy a negar, pero para nada me cambiaría ahora mismo.
Visto lo visto como en la película de Blade Runer: “He podido ver cosas que vosotros los humanos jamás imaginaríais”. Gente que no se habla y que hablan más con los terceros que con los primeros.  Familias que se reúnen a regañadientes alrededor del pavo o lo que coño sea y que finge ser feliz  cuando realmente podrían llegar a serlo desde el primer segundo de su vida al completo tan solo por el echo de estar ahí, por poder conversar, recordar, celebrar a pesar de las dificultades, diferencias de una mala solución o de haber conseguido la mitad de lo que se proponía este año, de verlo claro o no tan claro y de pensar lo contrario.
Así que, la idea es inténtalo que es navidad, sonríe porque a lo mejor te devuelven la sonrisa y al devolvértela te das cuenta de que has perdido el tiempo gruñendo y *gomitando al prójimo tu forma de percibir la vida, *tu puta realidad. Eludiendo desde el primer segundo tu responsabilidad  con la excusa del yo confié en ti. Intenta buscar el ser uno más aunque cueste y desde ahí amar y ser amado. Así que por favor ponlo fácil que somos muchos y estamos mas solos que la una y la navidad te necesita!... Aunque como debéis imaginar a mi como si la borran del calendario...!

Y para terminar intenta que la estupidez no te alcance hasta lo superfluo... por tener una alegría impuesta. Cheever, escritor  cuenta un cuento... y que ahora copio en este post para todos vosotros:

"Abrumado por la soledad, decidió sorprender a la familia volviendo antes de Navidad. Su esposa lo recibió en el aeropuerto con la noticia de que se había enamorado de otro y que vivía con el desde hacia tres meses. Hablo sin parar hasta que él le dijo que estaba bien, que lo comprendía, y sólo le pedía que lo llevara al hotel. Entonces ella dice: "¿Cómo puedes ser tan desconsiderado? Las luces del árbol están encendidas y hemos comprado regalos para ti; además, mamá, papá y los chicos te esperan". Y él dice: "Acabas de decirme que mi vida contigo y los niños se ha terminado. Acabas de decirme que ya no puedo vivir contigo. Ahora quieres que vuelva disfrazado de Papá Noel?. Y nunca me han gustado tus padres". Entonces ella responde: "No sabía que fueras tan cruel. No ha sido culpa mía que me haya enamorado de Henry. Fue más fuerte que yo. Actúas como si lo hubiera hecho a propósito. ¿Qué quieres que les diga a papá y mamá? No saben nada. No hemos pasado toda la tarde decorando el árbol sólo para ti. Te esperan, se han puesto su mejor ropa". Él, que desea ver a sus hijos y las cuatro paredes de su casa"...

    Feliz Navidad, qué más puedo decirles...
Max, Feliz Navidad...!

Pd: *Vomitando... y otros link de más Navidad...