sábado, 22 de mayo de 2010

Las palabras adecuadas...


Lo que intentare reflejar en este post es la importancia de utilizar el vocabulario adecuado y correcto en cada una de las circunstancias que envuelven una situación, con independencia si la circunstancia es o no afín a tus ideas. Citando al ministro de educación (Ángel Gabilondo) ya mencionado con anterioridad en este blog, compartiré una cita del mismo que dice textualmente "Ningún regalo es mejor que una palabra justa·.

Esta entrada viene a colación de una una frase expresada en el transcurso de una de mis clases. Mi maestro nos dijo que "no fuéramos tibios o cautos en nuestra entrega". y ilustro tal frase con una sacada de la biblia con "Los tibios serán escupidos por mi boca...", creencia que ya de paso respeto aunque no comparto como cualquier otra doctrina de culto pero insisto que también respeto. Al escucharla yo me quede con la frase en 33 y al final de sus explicaciones nos preguntó que opinaba con este tema, yo le comente que a mi particularmente no me gustaba esa expresión pues no me sonaba muy bien mostrando la no idoneidad, sea o no textualmente como la comunico en esta clase o como viene reflejada en este libro, para mi sencillamente no era la expresión adecuada, a lo que mi maestro comento que estaba de acuerdo con lo que yo le manifestaba sobre este conjunto de palabras y el mensaje que quería transmitir, la frase de las sagradas escrituras.

Y la frase como viene en este libro todavía desde mi punto de vista es peor, aunque sea un clásico o este en otro contexto, me da igual que este dicha en otra época igualmente me suena mal de todas las formas o por lo menos para mi(Apocalipsis 3:16) y es "Pero por cuanto eres tibio, y no frió ni caliente, te vomitaré en mi boca".

En lo que si creo, con convicción, es en el poder curativo de las palabras, con independencia de la literalidad o interpretación de las mismas; siempre y cuandoquien las reproduce transmite y ofrece un valor añadido que hace crecer a quien las recibe.

Volviendo al tema de la frase, la de mi maestro y mi replica, lo estuvimos comentando llegando a estar de acuerdo... En el transcurso del diálogo añadí un fragmento sacado del libro de Alejandro Jodoroski "La danza de la Realidad", para compartir en el desarrollo del dialogo.

En este fragmento Alejandro, cuenta como su abuelo (Moishe) arruinado en una crisis muy grande hasta el punto que visualmente era un calco de Gandhi y este se refugiaba en las rodillas de su abuelo el cual le decía "Alejandrito, la boca no esta hecha para decir frases agresivas, a cada palabra dura se seca un poco el alma. Te enseñare a dulcificar lo que hablas." Y después de teñirme la lengua con pintura vegetal azul, tomando un pincel de pelo suave de un centímetro de ancho, lo untaba en miel y hacia como si me estuviera pintando el interior de la boca. "Ahora lo que digas tendrá el color del buen cielo y el dulzor de la miel".

Me parece que es ilustrativo y a la vez de bonita esta historia como complemento a la importancia de usar el vocabulario adecuado.

Link como siempre:


Por cierto recomiendo la lectura de este libro de Alejandro Jodoroski.

De paso también recomiendo este libro y además confieso que está más en línea con lo que pienso de las Sagradas Escrituras.


Max