jueves, 22 de abril de 2010

Naturaleza Humana, Miedo...

La peste se dirigía a Damasco y pasó velozmente junto a la tienda del jefe de una caravana en el desierto.

"¿A dónde vas tan deprisa?", le preguntó el jefe.

"A Damasco. Pienso cobrarme un millar de vidas"

De regreso de Damasco, la Peste pasó de nuevo junto a la caravana. Entonces le dijo el jefe: "¡Ya sé que te has cobrado 50.000 vidas, no el millar que me habías dicho!.

"No", le respondió la Peste. "Yo sólo me he cobrado mil vidas. El resto se las ha llevado el Miedo!.

Anthony de Mello.


El factor miedo multiplica los resultados negativos, nos paraliza, nos bloquea y nos carga de ansiedad, nos hace estar nerviosos, en realidad nos fragmenta no pudiendo pensar al unísono. En esta situación la tendencia es desviar la atención cuando estamos bajo su efecto. Aplazamos decisiones con la inevitable consecuencia que su solución llegue a ser un problema al estar esta fuera de plazo o en definitiva que ya no tenga salida. Hacemos que lo que suceda se convierta en algo doloroso por no afrontarlo en su justo momento. Modifica nuestro comportamiento para mal cuando, en realidad, lo aconsejable seria afrontarlo y ponerle nombre y apellidos.

Habría que observar de que manera nos justificamos o nos indultamos y como cuartada esgrimimos "Miedo".

Max