viernes, 19 de marzo de 2010

Naturaleza Humana, Odio...

Un ex-convicto de un campo de concentración nazi fue a visitar a un amigo que había compartido con el tan penosa experiencia.

¿Has olvidado ya a los nazis?, le preguntó a su amigo.

"Si"

"Pues yo no. Aún sigo odiándolos con toda mi alma."

"Entonces", le dijo apaciblemente su amigo, "Aun siguen teniéndote prisionero".

...(nuestros enemigos no son los que nos odian,
sino aquellos a quienes nosotros odiamos)...

La oración de la Rana.

Mal negocio ese de odiar, pues fijamos aún más un pensamiento negativo y nada lo puede justificar, haciéndonos prisioneros. El perdón es absolutamente necesario para poder reiniciar. Odiar afecta y no de una forma saludable, trae consigo bastantes desequilibrios, más múltiples síntomas ligados a ese odio, los cuales se reflejan claramente en el carácter de la persona y esto es fácil de percibir en aquellas personas que lo padecen.

Max