martes, 26 de enero de 2010

Me gusta dormir...

Me gusta dormir joder...

Y no necesariamente por ese orden, siempre lo he dicho y lo seguiré diciendo, dormir es muy importante, esto lo avalan multitud de estudios en todo el mundo mundial, mas allá de ponerse de acuerdo cuando es lo idóneo de tal ejercicio, todos los estudios avalan esto que estoy comentado ahora mismo y sobre todo los que se hacen en el país del Sol Naciente, donde se busca sin descanso la productividad y la eficiencia, es cierto que una siesta mejora y dormir un rato, sea a la hora que sea, mejora la productividad y la conexión de forma ostensible, otro día pondré los Link´s de dichos estudios.

Y es verdad que a veces nada nos tiene más vivos, ni más despiertos que dormir un poco. Entre otras razones, porque para ello hay que medir los tiempos, algunos de los cuales no nos pertenecen a veces por razones indeterminadas. Tampoco lo necesario o decisivo parece detenerse que, en muchas ocasiones, eso es simplemente interrumpir. Sin duda, también se trata de algo parecido. Sin embargo, me importa mucho mas hacerlo por otras razones. Necesito dormir y así se lo decía a una amiga hace poco y últimamente precisamente con todo lo que me gusta dormir prácticamente no duermo casi nada, esto para mi es muy contradictorio, es mas hay gente que no conoce que le costaría creer que esto me este pasando a mi precisamente. Necesito dormir un rato o un ratito, pero dormir al fin y al cabo. A veces anteponerlo a cualquier otro menester es decisivo, incluso a todos. Se que no puedo ir de cualquier forma a muchos sitios y menos sin dormir. Estoy de acuerdo en que dormir es suspender y suspenderse para poder respirar y callar y sobreponerse a la vorágine de posibilidades y cuestiones que nos ocupan sin cesar y dejar de caer en esa espiral continua. Lograr hacerlo es ya un modo de dominio de si, esto no fácil conozco gente a la que le gustaría hacerlo pero no puede, pero el hacerlo es ya hablar del cuidado de uno mismo, que encima nos reconforta regenerandonos.

No me refiero al asalto del sueño, a su invasión o su sustitución, sino a dejar de lado otros quehaceres y ocupaciones. Aprendemos así mucho. Para empezar, que el trabajo no lo es todo y que, si estuviéramos equivocados y sí lo fuera, dormir un rato le convendría. Pero no nos mueve en esta ocasión argumentos de utilidad. Y también al dormir anunciamos y preludiamos una despedida, y la más decisiva, la de nosotros mismo la cual es importante. No es fácil hacerlo. Siempre algo de nosotros se queda en los asuntos. En cierto modo, nos ausentamos, nos vamos. Por eso es tan entrañable, tan sorprendente, tan misterioso, ver dormir a alguien, muy singularmente ver dormir a alguien que se quiere, y velar su sueño. Y pensar en él o en ella, y guardar silencio a su lado, hasta quizá soñar más incluso que quien duerme, es mas incluso parecemos más buenos de lo que realmente somos.
Permanecer con alguien y caer rendidos juntos no significa darse por vencidos o perder, sino recomponer la mirada y empezar a ver que no sólo con los ojos. Despedirse con afecto, como si fuera la ultima vez, que esta tanto como la primera, es aguardar la posibilidad de verse sorprendido por algo inesperado, inaudito, del otro. Hablo de reiniciar por tanto el sueño tiene un aire de sorbo fresco, de vez en cuanto, de vez en vez, que nos alivia no sólo por que nos repara, sino por que nos refuerza y nos hace mas resistentes a caer en esas inercias adversas y nos propicia una suerte de resurrección a la muerte de cada instante. Duermo y me gusta, disfruto, me gusta acunarme con el silencio de tus palabras. No me importa reconocer que sea infantil, como si ese callar contara el cuento propicio para mi madurez inmadura. Y escucho tu silencio mientras siento tu presencia cuando puedo, aunque no estés. Y duermo, tal vez como quiero y en donde quiero, sea mi lado o el tuyo, oliéndote y quizás en tus brazos ausentes y próximos.

...& Max

1 comentario:

  1. Dormir , Dormir , Domir …….

    Estar en un estado de reposo en el que se suspende toda actividad consciente y todo movimiento voluntario.

    Es beneficioso, como todo en su justa medida que como todo en exceso es perjudicial tanto igual que las dependencias , para :
    Salud: Nos protege contra las enfermedades cardiovasculares, tensión arterial y la diabetes tipo 2 .
    Inteligencia: Aunque tu cuerpo esté en descanso, tu cerebro está “zumbando”. Durante el sueño es cuando tu cerebro ordena y procesa la información que absorbiste mientras estuviste despierto.
    Control de peso: Investigaciones recientes indican que hay una relación entre la falta de sueño y la incapacidad para perder o incluso mantener el peso.
    Coordinación: Intentar nuevas actividades que requieran coordinación ser más difíciles después de una “mala noche”. Como escribir con fluidez sobre el teclado del ordenador o cuadrar un excel , por ejemplo
    Belleza: No la llaman “La Bella Durmiente” por nada. Mientras duermes, tu cuerpo se repara. Los expertos dicen que necesitas 8 horas de sueño para evitar que los ojos se te pongan rojos y con ojeras.

    Al dormir llegamos al sueño .
    Al sueño de tu descanso egoísta . Si, sí de tú descanso . Es tuyo , sólo único , no compartible. Con un guión a tu medida sólo si tu quieres . ( aunque esa sea la primera fase del sueño. Hay más fases y mucho más complejas pero todo depende como te plantees la primera fase : quiero , necesito , querría dormir !!. No vamos a entrar en temas científicos que nos rayamos ).

    Pasar de querer dormir al sueño , desde mi punto de vista creo que sólo depende de que tu cama sea tu ara ; que al entrar en ella los pensamientos que te acompañan y “te dan por saquillo todo el día “ no tengan cabida . En definitiva los echas ¡!!!. Si ,sí los echas!!! Tal cual,reservado derecho de admisión. Al principio cuesta. Pero cuando se consigue ....

    En el momento en que en el lugar que has reservado para dormir, y llevarlo al sueño de tu descanso y tu propia regeneración, pasa a ser uno de tus lugares que te proporcionan satisfacción … Chapeu!!.

    En ese preciso instante , puedes crear el descanso a tu medida . Y creo que citar a alguien en este momento puede llegar a ser interesante .

    Carlos Castaneda, escribe en El Arte de Soñar: “Soñar sólo puede ser experimentado. Ya que soñar no significa simplemente tener sueños, ni tiene que ver con soñar despierto ni con imaginar lo que deseamos. A través del soñar percibimos otros mundos que podemos describir”.

    Si además al dormir compartimos ese pequeño ara con la persona que queremos …..

    “Quiero que el dormir me lleve al sueño. A mi sueño en el que estés tú , despierto o dormido .Mirándome o mirándote como te sumes en la paz del descanso . Sintiendo los latidos de tu sueño unas veces y otras el mío . Dormir y llegar al sueño del descanso y pese a no estar al lado el espacio no exista.” M.H.P.

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